
Autodidacta, irreverente y bohemio: con gran influencia de Basquiat, e inspiración en escritores como Lovecraft, Octavio Paz, los poetas malditos y el realismo mágico mexicano, este artista potosino radicado en Querétaro, de raíz grafitera, experimenta con las formas abstractas, el caligrafiti y los colores oscuros mezclados con neones para plasmar a través de su arte lo místico y poético de la realidad y el drama del día a día.