Iluminado por el rojo del atardecer, en el lado poniente del domo tenemos la obra de los escritores de grafiti de Querétaro, Goal y Ryper. Se trata del cocodrilo Cipactli, la criatura primigenia que Quetzalcóatl y Tezcaltipoca sacrificaron para crear el cielo (con su cabeza) y la tierra (con el cuerpo). En el mural, Cipactli muestra ojos irritados por la contaminación por bióxido de carbono, mientras el desarrollo urbano invade su espacio vital.