En la cara sur del domo, el artista mexicano Curiot Tlapazotl expresa su visión de Chalchiuhtlicue, la deidad femenina del agua, la fertilidad y el amor. Dentro de una concavidad, una figura femenina flota sobre un espejo de agua, mientras de su vientre nace una forma toroide, produciendo vida, gozo y luz. Chalchiuhtlicue acompaña a su dualidad en el norte, son la pareja mesoamericana de la lluvia.