Iluminado por la calidez del amanecer, en el lado oriente del domo encontramos el mural del artista francés Mantra Rea. Se trata de una alegoría sobre el esplendor de la biodiversidad, protagonizada por un personaje femenino que emerge de un cuerpo de agua, mostrando que la humanidad tiene capacidad de interactuar con la naturaleza en armonía. Esta pieza contrasta con su dualidad en el lado poniente.