El primer mural en la historia de Nueve se realizó dentro de la campaña Pinta el mundo que quieres en colaboración con Board Dripper; este mural pareciera una premonición de la gran ola de arte urbano que le ha sucedido; muestra a un niño con la leyenda de Osel tatuada en el brazo soplando y creando esta gran ola, años después Incusa, Nueve y Pinturas Osel la siguen impulsando.